Conflicto docente: Gremios rechazan la oferta del gobierno provincial
El Gobierno provincial anunció un supuesto acuerdo paritario con un 14% de aumento en tres cuotas (4% en agosto, 5% en octubre y 5% en diciembre) más un bono de $50.000. Sin embargo, los principales gremios docentes —ADP, SITEPSA y AMET— lo rechazaron y la negociación sigue abierta.
La ATE convocó a un paro provincial el 1 de agosto, denunciando que los salarios estatales “ya quedaron por debajo de la línea de indigencia”. Los docentes autoconvocados también ratificaron las medidas de fuerza, pese a las amenazas de descuentos de la ministra de Educación, Cristina Fiore Viñuales.
La propuesta oficial eleva el salario inicial a $715.000 con jornada simple y promete mantener la Compensación Transitoria Docente hasta diciembre. Pero los gremios exigen el blanqueo del Código 690, que impacta en toda la docencia salteña.
Los números muestran la trampa: en el primer semestre los estatales recibieron apenas un 9% de aumento, contra una inflación oficial del 15,1%, lo que implica una pérdida de más de seis puntos. Además, el índice del INDEC sigue basado en la canasta de 2004, lo que según los gremios subestima el costo real de vida y genera un desfasaje de hasta 15%.
El conflicto se da en un clima de creciente tensión política. SITEPSA denunció que Educación obliga a las escuelas a informar quiénes adhieren al paro, una maniobra que calificaron de ilegítima y coactiva. Todo en sintonía con la avanzada nacional que impulsa la llamada “Ley Finocchiaro”, que busca declarar a la educación como servicio esencial y limitar el derecho a huelga.
En Salta, la pulseada no es solo salarial: es un debate sobre derechos laborales frente a un gobierno que intenta disciplinar a la docencia con porcentajes insuficientes y amenazas veladas.
