Los Cordeyro no permitirán que se cierre la investigación sobre la muerte del comisario
El abogado Roberto Reyes, representante legal de la familia Cordeyro, confirmó en El Murishow que presentará una acción de revisión ante la fiscalía de impugnación para evitar el archivo de la causa por la muerte de Vicente Cordeyro. La defensa rechaza la hipótesis de suicidio y sostiene que existen pruebas fehacientes de la participación de terceras personas en el hecho.
Según detalló el letrado ante el conductor del ciclo, los argumentos centrales de la querella se basan en hallazgos periciales contradictorios con la versión oficial. Entre ellos, destacó la “falta de humo en las fosas nasales y en la boca” del cuerpo, sumado a “tres costillas rotas laterales” y una “huella de arrastre en la espalda”, lesiones que, a su criterio, demuestran una intervención externa antes del foco ígneo.
Durante la entrevista, Reyes cuestionó duramente el proceder del Ministerio Público Fiscal y la reciente notificación recibida por la viuda de la víctima. “La cédula llegó en blanco. Tenemos constancia nosotros”, afirmó el abogado, calificando el episodio de las notificaciones como una falta de seriedad procesal que derivó en que la familia se enterara del cierre de la investigación a través de las redes sociales.
El abogado también denunció una falta de acceso a expedientes administrativos clave, específicamente un sumario que involucraría a otro comisario y que habría circulado mediáticamente con acusaciones hacia la viuda. Ante la consulta sobre cómo procederán, Reyes fue contundente: “Si la fiscalía de impugnación decide no continuar con la investigación, tenemos 60 días de plazo para presentar aquella y armar la acción privada”.
Finalmente, la defensa ratificó su voluntad de llegar “hasta las últimas consecuencias” y anticipó que buscarán incorporar peritos nacionales para una nueva evaluación del caso. Reyes insistió en que el trabajo de la fiscalía debe ser agotar todos los medios probatorios para arribar a la “verdad legal” y desestimó que una supuesta preocupación por una investigación sea motivo suficiente para descartar un homicidio.
