La escuela fantasma le cortó un brazo a Cristina Fiore / Williams Becker afuera
El escandalo de la escuela de papel, con más de 200 cargos plagados de irregularidades, se llevó puesto al secretario de gestión educativa, Alejandro “Sir” Williams Becker .
La mano derecha del matrimonio que maneja la cartera educativa fue arrastrada por el río de sangre que la ministra Cristina Fiore adjudicó a una docente dolida. En un intento desesperado por ganar tiempo y mitigar los latigazos internos, la titular de la cartera educativa no tuvo más opción que entregar al palafrenero de su esposo.
Los reproches en las oficinas de Grand Bourg y la soledad que intentó maquillar con una foto al lado del alcalde capitalino, le dieron un baño de realidad a esta funcionaria que estuvo a minutos de ser despedida. Resulta que las explicaciones no cerraron nunca y Cristina no pudo asegurar que no aparecería más mugre en las semanas siguientes al bombazo.
Una auditoría especial de la Sindicatura General terminó de complicar a Fiore y puso en tela de juicio los mecanismos de control y la documentación respaldatoria de los cargos de por lo menos tres escuelas que fueron tomadas al azar para el análisis.
En suma, el ministerio de los rulos sigue en llamas y la “docente dolida” dejó a la ministra temblando como Bambi recién nacido.
