“Son soberbios”: productores del NOA cuestionan la desregulación y alertan por el “COVID de la banana”
José Luis Checa, presidente de la Asociación de Frutas y Hortalizas de Salta y Jujuy, cuestionó las medidas promovidas por Federico Sturzenegger. Alertó que la flexibilización del ingreso de bananas importadas, sumada al recorte de recursos del Senasa, podría facilitar la llegada de una enfermedad capaz de arrasar la producción durante décadas.
El presidente de la Asociación de Frutas y Hortalizas de Salta y Jujuy, José Luis Checa, manifestó en El Murishow la profunda preocupación de los productores del norte argentino por las desregulaciones impulsadas por el Gobierno nacional para facilitar el ingreso de bananas importadas.
El dirigente explicó que el sector mantuvo una reunión con funcionarios nacionales para pedir explicaciones y solicitar que la medida fuera revisada. Sin embargo, aseguró que las autoridades no mostraron voluntad de negociar plazos ni de adaptar las nuevas reglas a la realidad sanitaria de las provincias productoras.
“Ayer tuvimos una reunión con Nación y les preguntamos para qué. Esperamos que se hagan cosas para sumar, pero están restando algo que funcionaba normalmente y hacía que el sector bananero trabajara con cierta tranquilidad”, sostuvo Checa.
Según explicó, la banana importada siempre se comercializó en la Argentina, pero tenía restricciones para ingresar a Salta, Jujuy y otras provincias productoras. La barrera buscaba impedir la entrada de plagas internacionales que pudieran afectar a las plantaciones locales.
“Los controles que tenemos no siempre son cien por ciento efectivos, pero nos daban la tranquilidad de que no entraran las plagas que circulan por el mundo”, señaló.
“Puede tardar 30 años en erradicarse”
El principal temor de los productores es el ingreso de una enfermedad provocada por un hongo que ataca las plantas de banana, destruye las plantaciones y puede permanecer durante décadas en los suelos afectados.
“Es el cuco, el COVID de la banana. Es una enfermedad tremenda, un hongo que, cuando entra, arrasa con la plantación y no hay forma de curarlo. Te devasta la producción”, advirtió Checa.
Durante la entrevista, sostuvo que una eventual contaminación podría comprometer durante hasta 30 años la capacidad productiva de las tierras alcanzadas por la enfermedad.
La preocupación abarca a las principales provincias bananeras del país, entre ellas Salta, Jujuy, Formosa y Misiones. Para Checa, permitir una mayor circulación de fruta importada en estas zonas incrementa innecesariamente el riesgo sanitario.
Desregulación y menos controles
El titular de la Asociación cuestionó la contradicción entre flexibilizar el ingreso de productos extranjeros y reducir al mismo tiempo los recursos económicos y humanos de organismos técnicos como el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, Senasa, y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA.
Según Checa, el argumento oficial es que el Estado cuenta con mecanismos suficientes para garantizar la seguridad sanitaria. Sin embargo, puso en duda que esos controles puedan reforzarse mientras los organismos responsables atraviesan recortes de presupuesto y personal.
“Según el Gobierno, controlan bien, pero no sé cómo van a hacer si le bajan el presupuesto al Senasa”, cuestionó.
Para el sector, la medida elimina un mecanismo que venía funcionando sin generar inconvenientes y deja a los productores locales expuestos ante enfermedades que podrían ingresar desde otros países.
“No hubo forma de discutirlo”
Checa apuntó directamente contra el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a quien responsabilizó por fijar una postura rígida dentro del Gobierno nacional.
“Bajó línea Sturzenegger con que había que hacer esto y los soldados de abajo tienen que obedecer órdenes. No hubo forma de discutirlo. Esto ya se hizo y chau. Para nosotros, es soberbia de las autoridades nacionales”, afirmó.
El dirigente sostuvo que durante las reuniones no existió una verdadera instancia de diálogo. Los representantes del sector y de las provincias propusieron establecer plazos, suspender temporalmente la medida y analizar alternativas para proteger la producción, pero los funcionarios nacionales mantuvieron la decisión.
“Los gobiernos provinciales se pusieron la diez. Estuvieron toda la semana haciendo gestiones, participaron de la reunión y propusieron plazos. Pidieron que se frenara la medida para negociar y adaptarla, pero desde Nación mantienen la postura de que ya está hecho y que no va a pasar nada. Parece que tienen la bola de cristal”, ironizó.
Temor por un descontrol de las importaciones
Checa advirtió, además, que el cambio en las reglas podría provocar un descontrol en la oferta, debido al ingreso de nuevos actores comerciales dispuestos a importar grandes cantidades de banana.
“Va a haber jugadores de la comercialización que van a traer mucha banana importada. Siempre se importó, pero esa banana no podía ingresar al territorio de Salta y Jujuy porque podía traer una enfermedad al NOA”, explicó.
El dirigente consideró que las nuevas disposiciones colocan al productor regional en una situación de vulnerabilidad extrema: deberá competir con un mayor volumen de fruta importada mientras enfrenta costos elevados y queda expuesto a riesgos sanitarios potencialmente irreversibles.
Consumo deprimido y costos elevados
La controversia se produce, además, en un año complejo para toda la actividad frutihortícola. Checa señaló que la pérdida del poder adquisitivo redujo el consumo y que los precios actuales no alcanzan para compensar el incremento de los insumos.
“El mercado está muy tranquilo porque hay escasez de plata en el bolsillo de la gente. El consumo está deprimido, hoy no está valiendo ningún fruto frutihortícola y los insumos siguen caros. Es un año difícil y con esta medida nos suman una preocupación más”, concluyó.
