Las condiciones climáticas extremas pusieron a Salta en una situación crítica durante el fin de semana. Con temperaturas superiores a los 30 grados, humedad que en algunos momentos cayó al 0% y ráfagas de viento de hasta 70 kilómetros por hora, se registraron numerosos incendios de pastizales en distintos puntos de la ciudad y el Valle de Lerma.
Bomberos de la Policía, cuarteles de Bomberos Voluntarios, brigadistas de Defensa Civil, personal municipal y efectivos de Seguridad trabajaron durante más de 19 horas para controlar los focos ígneos, mientras desde el Centro de Coordinación Operativa se realizó un seguimiento permanente mediante el sistema de videovigilancia.
El operativo fue encabezado por el ministro de Seguridad y Justicia, Nicolás Avellaneda, junto al subsecretario del Sistema de Emergencias 9-1-1, Norberto Mastrandrea. En paralelo, el secretario de Seguridad, Ignacio Vilchez, recorrió las zonas afectadas para coordinar las tareas en el terreno.
Uno de los datos más preocupantes fue revelado por el subsecretario de Protección Ciudadana de la Municipalidad, Napoleón Gambetta, quien aseguró que el 99% de los incendios tiene origen humano.
“Se producen porque alguien realiza una quema negligente o porque el fuego es iniciado de manera intencional”, afirmó el funcionario.
Gambetta explicó que durante varias horas la humedad fue prácticamente nula y recordó la denominada “regla del 30”, utilizada para medir el riesgo de incendios forestales: temperaturas superiores a los 30 grados, humedad inferior al 30% y vientos de más de 30 kilómetros por hora. “Con esas condiciones el riesgo de incendios es extremadamente alto y eso fue lo que ocurrió”, sostuvo.
Como ejemplo mencionó el incendio registrado en Finca Valdivia, donde, según relataron vecinos, el fuego habría comenzado cuando una persona quemaba restos de poda. “Aunque se quemen apenas unas hojas, una ráfaga puede trasladar brasas y generar un incendio imposible de controlar”, advirtió.
Además, explicó que el denominado pasto cubano, una especie invasora que se seca rápidamente, favorece la propagación del fuego y representa un combustible de alta peligrosidad.
Los principales operativos se desarrollaron en barrios Mi Refugio, 14 de Mayo, La Pedrera, El Mollar, San Jorge, San Carlos, Portales de San Francisco, Virgen de Urkupiña y barrio Milagro, donde las llamas provocaron daños materiales en algunas viviendas y afectaron parte del sistema de alumbrado público.
Desde la Municipalidad recordaron que se continúa intimando a propietarios para que desmalecen terrenos baldíos y que, en caso de incumplimiento, los trabajos se realizan de manera subsidiaria. También destacaron la construcción de cortafuegos en sectores como San Luis, Finca Valdivia y barrio 14 de Mayo, obras que ayudaron a evitar que las llamas alcanzaran más viviendas.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente y reiteraron el pedido a la comunidad de no realizar ningún tipo de quema, ya que persiste la alerta por fuertes vientos y el riesgo de nuevos incendios continúa siendo elevado.