Mientras la discusión política se concentra en otros temas, la economía real sigue dando señales de alarma. En Salta ya desaparecieron 877 empleadores registrados desde noviembre de 2023 y, con ellos, también miles de puestos de trabajo privados. Los datos oficiales muestran un deterioro sostenido del entramado productivo que golpea tanto a comerciantes como a pequeñas y medianas empresas.
Según registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en abril de 2026 la provincia contaba con 15.313 empleadores, cuando al inicio de la gestión de Javier Milei había 16.190. Solo en el último año cerraron 588 empresas o empleadores registrados, una caída del 3,7%, mientras que el retroceso acumulado desde fines de 2023 alcanza el 5,4%.
Pero el impacto no termina ahí. La pérdida de empresas vino acompañada por una fuerte caída del empleo formal. De acuerdo con el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Salta pasó de 121.600 trabajadores privados registrados en abril de 2025 a 117.100 en abril de este año, es decir, 4.500 puestos menos en apenas doce meses. Si se compara marzo con abril de este año, la baja fue todavía más brusca: 3.800 empleos privados desaparecieron en solo un mes.
La tendencia también se observa a nivel nacional. En todo el país el empleo asalariado privado cayó 2,1% interanual, con 128.600 trabajadores menos, mientras que el total de empleadores se redujo en 28.262 casos desde noviembre de 2023. Traducido a una cifra diaria, significa que desaparecieron alrededor de 30 empresas por día en la Argentina.
Aunque Salta no encabeza el ranking de las provincias más afectadas —ese lugar lo ocupa Tierra del Fuego, seguida por Chubut y Misiones—, la provincia mantiene una curva descendente que preocupa. Los sectores más golpeados a nivel nacional fueron el comercio, el transporte, la industria manufacturera y los servicios inmobiliarios, mientras que apenas hoteles y restaurantes, el agro y algunos servicios lograron mostrar leves signos de recuperación.